Ritos

  
Adivinanzas
Animaciones
Argentina
  Asturias
Biografías
Celtas
Celtíberos
Concejos
Contacto
 Druidas
Frases
Gastronomía
Historia
Humor
Leyendas
Libro
Links
Mate y sidra
Mitología
Música
Paisajes
Presentaciones
Refranes
Relatos
Tradiciones
Top Oviedo

Los celtas solían  tallar representaciones de las deidades o de animales sagrados en trozos de madera, piedra o bronce. También realizaban complicados rituales y ceremonias en santuarios y lugares sagrados, casi todas dirigidas por los druidas, en las que, a veces, podían participar toda la tribu.

La palabra “nemeton” significa lugar sagrado, y aparece en topónimos de todo el mundo celta. Según los escritores clásicos, los  santuarios solían encontrarse en arboledas recónditas. Dependiendo de la deidad, estos lugares se encontraban en lo más profundo de un bosque, en una ciénaga,  o en la cima de una montaña.


RITUALES

Las tres muertes:

Este ritual consistía en aplacar la ira de tres dioses, Teutates, Esus y Taranis. Al primero se le aplacaba mediante la cremación de las victimas, al segundo, mediante la suspensión de las mismas de los árboles (ahorcamiento), y al tercero, a través del ahogamiento, introduciendo preferiblemente a las víctimas en un gran caldero, aunque cualquier medio acuático, servia para dicho fin.

Cabezas cortadas como trofeo:

Era costumbre cortar la cabeza de los enemigos caídos en el combate, los celtas creían  que el espíritu de un hombre reside en su cabeza, por lo cual la posesión de esta suponía la adquisición de la fuerza del guerrero vencido; se colgaban del caballo del vencedor y una vez adecuadamente momificadas, se exponían como trofeo. En algunas tribus, la iniciación de los jóvenes guerreros consistía en salir del poblado y volver con una cabeza humana.

 

De nacimiento

 

Al nacer un niño tenían la costumbre de plantar un árbol, se convertía en el compañero y consejero durante toda la vida,  por ello, era normal que cada uno cuidase su árbol, lo podaban, lo cuidaban y en los días de fiestas colgaban;

adornos, flores y guirnaldas, ( el precedente de lo que hoy conocemos como árbol de Navidad), cualquier mal que le sucediera al árbol; (un incendio, un rayo, un fuerte viento que lo resquebrajase, eran malos augurios). Por otro lado, si moría un niño, era enterrado bajo su árbol. Los adultos preferían habilitar el interior del tronco para ser enterrado con él, anticipando lo que hoy entendemos como ataúdes. En algunos casos, se dejaba al cuerpo dentro del tronco flotando sobre el río.

 

Los Druidas vieron en los árboles la esencia del Universo

 Por la savia que fluye por su interior, por las raíces que se adentran en la tierra, por el viento que se mece entre sus hojas y la majestuosidad de las ramas que se elevan hacia el cielo infinito.

Cada árbol tiene una historia oculta, legendaria que contar y  sólo la contará a quien comprenda que en su tronco, en sus raíces  y en sus  ramas late la vida de un ser majestuoso.

  Un árbol robusto y vigoroso muy común en los bosques asturianos, el roble, hacia el dirigieron los celtas su culto.

Las muchachas los adornaban con guirnaldas de flores, los guerreros colgaban sus armas y los trofeos obtenidos en la guerra.  Observaron que el roble tenia  una planta parásita, (el muérdago), esta planta se convirtió en divina para ellos.
 

                                PROPIEDADES  DE LOS ÁRBOLES 
Abedul Para expulsar espíritus y las malas influencias.
Aliso  (humero Árbol del dios del trueno y la tormenta
Castaño Conocimiento oculto y la previsión del futuro.
Fresno Ungüentos  curativos y  amuletos mágicos.
Manzano  Se utilizaba en pentagramas y magia.
Roble Inicio del año celta, estaba dedicado al dios Dagda.
Serbal Se encontraba en los lugares oraculares.
                                        El muérdago o acebo

 El muérdago, una de las plantas más legendarias de la historia de la Botánica, relacionada con los celtas, cuyos sacerdotes (druidas) la consideraban la panacea de todos los males, sigue siendo uno de los símbolos de la Navidad, y también de la inmortalidad.

Esta planta semiparasitaria, que atrae agua y sustancias minerales de la planta sobre la que crece, se considera un vegetal del reino intermedio (ni árbol ni arbusto) y, según la leyenda, se originaba allí donde el rayo había caído sobre un árbol, preferentemente una encina o roble.

Los druidas le atribuían a esta planta poderes maravillosos, entre los cuales se encontraba evitar las heridas, para protegerse de los rayos, de la maldad, de las enfermedades, para ayudar a las mujeres a la concepción, para hacerse invisibles, para curar heridas y la sanación de la epilepsia. También acostumbraban a cortar las ramas del muérdago de las encinas con una hoz de oro, para ser luego ofrecida a las divinidades coincidiendo con el sacrificio del toro.
El color amarillo de la rama seca de muérdago se creía apto para descubrir tesoros enterrados. La varita mágica dorada, fabricada con muérdago, abrió a Eneas la puerta del Infierno, según la mitología de la Grecia clásica.
El muérdago no simboliza la sabiduría, pero sí los árboles sobre los que se desarrolla (encina y robles). El muérdago es transportado por los pájaros del cielo, reforzando el simbolismo de inmortalidad.

  El muérdago era su planta mágica por excelencia y los druidas lo recogían cuidando que no tocase el suelo, bien en el solsticio de verano o bien en el de invierno.


15/01/2009

 

  

  

     

14/08/2010