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Asturias en el año 814
 Los topónimos celtas, junto con los nombres de las tribus, las personas y dioses, nos permiten pensar en su presencia en un extenso territorio europeo, desde la actual España hasta el mar del Norte y desde las islas Británicas hasta el bajo Danubio.

Los celtas eran un grupo de pueblos que dominaba la mayor parte del oeste y centro de Europa durante el I milenio a.C. y que transmitió su idioma, costumbre y religión a los otros pueblos de la zona. Los antiguos griegos y romanos reconocieron la unidad cultural de un pueblo cuyo territorio se extendía desde el este de Europa hasta el norte del continente. Su nombre genérico aparece en documentos romanos como celtae (derivado de keltoi, la denominación que Heródoto y otros escritores griegos dieron a este pueblo), galatae o galli. Los celtas hablaban una lengua indoeuropea de la misma familia que las de sus vecinos itálicos, helénicos y germanos.

 
                                       Mapa del Reino de Asturias en el año 814
 
como se aprecia en el mapa, del reino de asturias formaban parte ,  lo que hoy conocemos, como galicia,santander,extendiendose en territorio vasco y leones adentrándose en castilla.tal vez eso  explica , según los historiadores, que en esos territorios se encuentren legados celtas
MUCHO SE HA ESCRITO DE  LOS CELTAS, LLEGANDO A SURGIR  VARIAS CONTROVERSIAS, AQUÍ TRATAREMOS DE OCUPARNOS DE ASTURIAS Y SUS ORÍGENES  CELTAS
El reino asturiano tuvo como solar los territorios occidentales y centrales de la Cordillera Cantábrica, particularmente los Picos de Europa y el área central de Asturias, zonas donde tuvieron lugar los principales acontecimientos político-militares durante las primeras décadas de existencia del reino. Según las descripciones de Estrabón, Dión Casio y otros geógrafos grecorromanos dichas zonas estaban habitadas en los albores de la era cristiana por diferentes pueblos, entre los cuales se pueden citar los siguientes: vadinienses, que habitaban los Picos de Europa y cuya área de asentamiento fue desplazándose lentamente hacia el sur durante los primeros siglos de nuestra era, tal y como testimonian numerosas estelas; los orgenomescos, que moraban en la costa oriental asturiana; los selinos, que como su propio nombre indica se distribuían por todo el valle del Río Sella (Salia); los lugones, cuyo territorio se extendía entre los ríos Sella y Nalón y cuya capital se situaba en Lucus Asturum (Lugo de Llanera); los astures propiamente dichos que habitaban la zona interior de Asturias situada entre los concejos actuales de Piloña y Cangas del Narcea; y los pésicos, que moraban en la zona costera de Asturias Occidental, entre la desembocadura del Navia y la actual ciudad de Gijón.

Las informaciones que nos dan los geógrafos clásicos acerca de la filiación étnica de estos pueblos son confusas: Ptolomeo señala que los astures habitaban la zona central de la actual Asturias, la que se extiende entre los ríos Navia y Sella, situándose al oriente de este río la frontera con el territorio de los cántabros. Sin embargo, ya en el siglo IV la Cosmographia de Julio Honorio pone el nacimiento del Ebro en territorio de los astures (sub asturibus). En cualquier caso y dejando a un lado los detalles relativos a las fronteras entre las diferentes etnias cantábricas, el propio Estrabón señalaba en su Geographia que todos los pueblos del norte de España, desde los galaicos hasta los vascones, tenían una cultura y unas formas de vida similares.

De otra parte, existen testimonios que manifiestan que ni los lugones ni los pésicos se identificaban originariamente con los astures: así, en el Parroquial Suevo se distingue entre astures y pésicos, como si fueran dos tribus diferenciadas, y en una lápida encontrada en el concejo de Piloña -la piedra de los Ungones- se señala la frontera entre los lugones y los astures. Parece, pues, que no existía ninguna identidad supratribal que cohesionase a las tribus del futuro territorio asturiano.

Sin embargo esta situación comenzó a cambiar en el Bajo Imperio y en tiempos de las invasiones germánicas: la lucha primero contra los romanos y luego contra los vándalos asdingos y los visigodos fue forjando una identidad común entre los pueblos de la futura Asturias. A este respecto, diversas excavaciones arqueológicas han encontrado restos de fortificaciones en los alrededores del Campamento romano de La Carisa (concejo de Lena). Los expertos consideran que dicha línea defensiva, ubicada estratégicamente en la cuenca alta del río Caudal —vía de entrada natural a Asturias desde la Meseta—, prueba la existencia de una resistencia organizada en el seno de la cual forzosamente debieron cooperar todos los habitantes de Asturias central. En este sentido, dichos especialistas han descubierto en la Carisa dos niveles arqueológicos diferentes, uno de los cuales corresponde a las Guerras Cántabras y el segundo al periodo 675-725, en el que tuvieron lugar la expedición del rey visigodo Wamba contra los astures y la conquista de Asturias por Muza.

 La identidad asturiana que progresivamente iba forjándose cristalizaría de una manera definitiva tras la coronación de Pelayo, la victoria en Covadonga y la subsiguiente consolidación del Reino de Asturias. En este sentido, la crónica Albeldense, al narrar patrióticamente los sucesos de Covadonga, afirma que tras esa batalla "Asturorum Regnum divina providentia exoritur", nació por la divina providencia el Reino de los Astures.

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