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Historia
Son escasas las noticias sobre los primeros
asentamientos humanos que habitaron estas tierras, pero se tiene constancia de
la existencia de una necrópolis en Balbona, aunque no se encontraron restos de
ajuares. El hallazgo más importante es la aparición de un ídolo en Llamos,
aunque sin contexto arqueológico, y es difícil su datación, únicamente
comparándolos con otros similares que se podrían datar en la Edad de Bronce.
Su cultura castreña tiene pocos restos, identificándose en el pico Cervera un
castro que quizás sea una antigua torre romana. Sí hay muchos restos romanos,
tal vez debido a toda la explotación aurífera llevada a cabo en esta zona. Hay
una calzada romana que unía Asturias con la Meseta, fue anteriormente una vía
natural, ya utilizada por el pueblo astur. Esta vía fue él más importante
cruce de culturas, por ahí pasaron: centurias romanas, huestes árabes,
peregrinación jacobea, etc.
Resulta complicado fechar históricamente el nombre de Miranda al de Belmonte,
apareció en la Edad Media como un territorio que más o menos podría estar en
esta zona. La historia de este concejo está unida a la construcción de un
monasterio, La Villa Lapideum, fundado por la reina Velasquita esposa del rey
Bermudo II de León, que reunió en una sola propiedad varias dispersas. Bermudo
III Permutó esta propiedad con los Condes Pelayo Froilaz e Idontio Ordoniz,
por otra de éstos que estaba en Galicia. Dichos condes fundaron un monasterio,
pero sus descendientes disgregaron el patrimonio, que más tarde sus herederos
lo aumentarían y simultáneamente el Rey Alfonso VII lo puso bajo su protección
acrecentando aún más su patrimonio y consolidándolo como señorío territorial y
jurisdiccional. De este monasterio de Lapedo, no queda piedra alguna.
Determinó la historia del concejo y su predominio sobre el resto de
monasterios de la zona.
En los actuales territorios, estaban las tierras de Miranda Alta y Miranda
Baja y entre ambos el coto abacial de Santa María de Lapedo, luego había dos
jurisdicciones, la primera con capital en Selviella y el segundo el de Lapedo,
donde había un pequeño poblado que se llamaba Belmonte. Las gentes que estaban
en las tierras monásticas vivían bajo una férrea jurisdicción de los abades,
mientras que quienes habitaban Miranda, tenían representantes propios en la
Junta General del Principado. En 1.827 el coto pasa a ser por decreto agregado
al concejo de Miranda, al ser la villa de Belmonte más importante y estar
mejor situada, estableciéndose en ella la cabeza del partido judicial.
La historia de este concejo permanece unida al monasterio hasta el siglo XIX,
monopolizando los monjes, no sólo tierras sino también sojuzgando a sus
habitantes, dándose el caso de que no podían contraer matrimonio sin el
permiso de los abades. Esta férrea actitud se acabó, con el decreto de la
desamortización de Mendizábal, que hizo que la revancha del campesinado fuera
rápida y se apresurara a no dejar piedra sobre piedra del convento de Lapedo.
En aquellas circunstancias muy pocas familias eran libres y las que eran
pertenecían a la nobleza secundaria. El mayor colectivo lo constituían, los/as
vaqueiros/as de alzada, a quienes se les cedía la explotación de pastos y
rebaños, que fueron adquiriendo progresivamente la propiedad de los rebaños,
más que de las tierras, sobre todo porque los pastos adquirieron propiedad
comunal, al subir todas las personas a los mismos pastos de la montaña.
La historia de este concejo siempre ha sido ganadera, si se destaca como
paréntesis, la construcción por Hidroeléctrica del Cantábrico del Salto de
Miranda, que dio al concejo una época de bonanza, recordada como "la época de
las obras", ya que fue tal la cantidad de puestos de trabajo, más de 1.800 que
llegaron de todas partes de Asturias
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Arte
Su historia artística está unida hasta el siglo XIX, al monasterio cisterciense
de Santa María de Lapedo, el cual fue enriquecido a lo largo de los siglos por
monarcas y particulares, siendo uno de los más poderosos de todo el Principado
de Asturias. Con la Desamortización de Mendizábal, su estructura fue destrozada
rápidamente, quizás por el odio de la gente del lugar, debido a la opresión de
los monjes sobre la zona. Del monasterio sólo quedan tres leones, el pintor F.
J. Parcerisa, realizó una litografía del claustro que era espacioso de orden
Toscano, con pórtico bajo, galería alta y abierto a todos los rayos del sol. El
ayuntamiento de Belmonte de Miranda, utilizó los materiales procedentes del
monasterio para construir obras civiles.
En la arquitectura religiosa
La Iglesia de San Martín de Leiguarda,
con orígenes del siglo XV, pero ampliada en los siglos XVII y XVIII y añadido el
pórtico en el XIX. Lo más destacable es la portada en arco de medio punto
despiezado en grandes dovelas y enmarcado por alfiz con bolas enfiladas.
La Iglesia de San Bartolomé de Miranda,
es sencilla con una sola nave y dos capillas del siglo XVII.
En su arquitectura civil destaca:
La torre de Quintana:
del siglo XV, reformada con añadidos, es un
edificio de tres pisos levantados con mampostería y sillar, en las paredes se
abren saeteras y ventanas de diversas formas, en el último piso destaca un
matacán en voladizo para su defensa.
El Palacio de Cienfuegos, a orillas del
Pigüeña en el pueblo de Aguira, es un monumento Histórico Artístico del siglo
XVII. Es un palacio-casona típico de la construcción local, sin ornamentación
escultórica, sólo con el escudo en la fachada. Edifico rectangular con cuatro
fachadas, patio central, torre posterior y capilla. En la fachada principal
están los balcones con disposición simétrica, puerta amplia y con dintel, sobre
ella el escudo de los Cienfuegos. En la fachada posterior destaca la torre con
la puerta en el centro y encima un balcón con repisa rectangular. Sobre la
cornisa original se ha levantado un tercer piso. En el patio, la galería de
madera está sustentada por columnas de piedra con capiteles de caras planas. La
Capilla está en el extremo derecho, es de planta cuadrada y se cubre con bóveda.
Carece de decoración exterior, excepto por un arco sobre la puerta y dos
ventanas pequeñas en los laterales. Todo el conjunto está construido con
mampostería.
El Juzgado de Belmonte, promovido por doña
Concha Heres, esposa de un emigrante a Cuba. El edificio se hizo en 1.926, de
estilo montañés, con dos plantas y torre en esquina. Como curiosidad, Concha
Heres no lo donó, lo alquiló como juzgado. |
Enseña heráldica
Su escudo es medio partido y
cortado.
En el primer cuartel partido: cinco bustos de doncellas rodeadas por
serpientes, que es el escudo del linaje de Miranda. El segundo cuartel
partido: llamas de oro que son las armas de Cienfuegos, de las que
existen diversas versiones: en algunas casonas, aparecen sólo una
llama y en otras cinco pequeñas llamas. Tercer cuartel cortado: brazo
de un monje empuñando un báculo, acompañado de los lises una a cada
lado, una cruz flordelisada de oro y una mitra abacial, este cuartel
es una variante de las armas de la congregación de Castilla de la
Orden del Cister.
La Real Academia de la Historia, modifica este cuartel, quitando las
flores, la cruz y la mitra que representan el coto Abacial de
Belmonte, propiedad del monasterio de Lapedo, aunque el Ayuntamiento
sigue utilizándolo.
Al timbre corona real, cerrada.
Fiestas
La villa de Belmonte celebra la fiesta
de
San Antonio,
o el día de la Gira, que es último domingo de agosto. Otras fiestas
del concejo que se destacan son: la de San Fructuoso que se celebra en
Agüero el mes de julio, la de San Julián el 7 de enero en la misma
localidad, la romería campestre de La Corredoira el primer domingo de
septiembre, y los Dolores el tercer fin de semana de septiembre.
La Alzada Vaqueira
es una fiesta que comenzó a celebrarse
en Belmonte en el año 2003 y que pretende poner en valor las
costumbres autóctonas, de ahí que haya tomado el nombre de los
vaqueiros de alzada, por ser protagonistas en esta tierra. Hay más de
una docena de talleres en vivo relacionados con oficios tradicionales
(filandeiro, madreñeiro, xarreiru, goxeiru, meleiru...) que se
desarrollaban en el entorno rural y otros tantos puestos de venta de
artesanía, además de actos culturales relacionados con el mundo
vaqueiro: así, en la edición de 2006 destacó una charla sobre el mundo
mágico de los vaqueiros de alzada, a cargo de Alberto Álvarez Peña.
En cuanto a la música, además de bandas de gaita y grupos de baile que
amenizan durante los dos días la fiesta, está siempre presente el
mejor folk asturiano, del que en 2006 se encargaron Anabel Santiago,
con su potente voz, y Tuenda, un grupo musical que bebe directamente
de las fuentes de la tradición viva musical.
fin de semana más próximo al día 25 de
julio
(festividad de Santiago Apóstol).
•Lugar de celebración: Selviella (aldea del concejo o municipio
asturiano de Belmonte de Miranda que tiene acceso por la carretera
AS-227 y dista 5,5 kilómetros de la capital municipal, Belmonte).
En este pequeño y bonito pueblo situado en unas importantes vegas
creadas por el río Pigüeña, se festeja al apóstol Santiago con un
variado programa de actos.
La primera jornada festiva termina con una tradicional verbena, que se
alarga hasta la madrugada.
El día grande comienza con pasacalles de música asturiana. Al mediodía
se celebra la misa solemne en honor del patrón, con procesión por el
pueblo acompañada de gaita y tambor. Tras la función religiosa, tiene
lugar la sesión vermú, amenizada con manifestaciones del folclore
regional.
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