|
|
Historia
Su origen se pierde en los tiempos, aunque
puede rastrearse una continuidad en los asentamientos humanos, desde hace unos
cien mil años, en yacimientos próximos a la costa. Su historia empieza a
documentarse en torno al siglo X, y nos habla de una villa situada al fondo de
la ría y protegida por el castillo de Gauzón construido por Alfonso III el
magno para la defensa del puerto, y de las incursiones piratas. Los restos del
castillo aun pueden verse en el Peñón de Raíces en la entrada del pueblo de
Salinas. En este castillo, es donde se recubre de oro y pedrería la cruz de
Pelayo para su donación a la Iglesia Ovetense.
Su situación marcó su destino tanto por ser el puerto de Oviedo, a menos de
una jornada de camino fácil, como por su ría que divide a la ciudad en dos,
tanto geográficamente como económicamente, pesca en Sabugo y comercio y
artesanía en la villa amurallada.
Avilés adquiere definición ciudadana con el fuero de Alfonso XI, que se
conserva en el Archivo municipal en pergamino una copia romanceada, joya
histórica, lingüística y jurídica por la que la villa adquiere categoría de
realengo, sin sometimiento señorial y con unos privilegios económicos y
civiles, guardando una inquebrantable fidelidad a la corona. En esta época,
Avilés demostró su valor estratégico en lo económico, con el monopolio de la
sal, teniendo su almacenamiento y distribución. También hay que destacar su
comercio marítimo, que recorría desde el cabotaje Cantábrico al comercio con
el Norte de Europa, Portugal, Francia y la Península.
Todo este desarrollo comercial y urbano se fraguó en los últimos siglos de la
Edad Media, que se sumó a la concesión del Fuero dado por Alfonso XI y
ratificado por su nieto Alfonso VII, que marcará toda la orientación política
de la villa siempre al lado de la corona. Así Avilés, se vio envuelta en una
confusa vida política con la corona de Castilla, ya que todos su monarcas
premiaron su fidelidad, ampliando sus privilegios, llegando a disculparla de
satisfacer el impuesto de peaje y portazgo en casi todo el reino. Todo esto
sirvió para que Avilés se convirtiera en refugio para las personas leales de
la autoridad real, pero no por ello deja de ser asaltada por la poderosa
familia Quiñones y reconquistada de nuevo. En su recinto se celebran Juntas
del Principado para recobrar las libertades no sólo locales sino del
Principado.
En toda la Edad Media se fue cimentando la estructura social de Avilés, que
agrupaba diferentes elementos en su urbe: el campesinado, las personas
dedicadas a la artesanía, la burguesía adinerada y población extranjera
atraída por la importancia comercial del puerto, pero igual que destacamos el
importante desarrollo en la Edad Media, con su fin y el avance de la
Reconquista, Avilés se fue quedando atrás tanto en lo geográfico como en el
centro de decisión y esto unido a la situación que se dio de venta de cargos
públicos entre determinadas familias, acabó por agravar más su situación de
retroceso.
Con la Edad Moderna el puerto de Avilés tan importante, empezó a caer en una
crisis mercantil, pero otros sectores tomaron su relevo, como fue sobre todo
el sector agrícola que tuvo grandes mejoras en los cultivos tradicionales y
también destacar la entrada del maíz.
A todo esto también le siguieron unos siglos y acontecimientos confusos como
la entrada de tropas francesas en la villa o los cambios políticos de los años
siguientes, la promulgación de la constitución de 1812, el regreso de Fernando
VII, la ocupación por las tropas carlistas del General Sanz, la nueva
Constitución de 1837, Dictadura de Primo de Rivera, Segunda República, Guerra
Civil, etc.
|
|
Arte
Su arte va del románico al modernismo, dejando las más variadas escuelas
su huella, tanto en el estilo religioso como en el civil.
La villa tiene declarada, zona de interés Artístico Monumental, el centro
antiguo por el conjunto de edificios, palacios, calles, pórtico e iglesias. De
entre ellas podemos destacar:
En la arquitectura religiosa
La actual
iglesia de San Nicolás de Bari,
construida en los siglos XII y XIII. Destaca su portada principal románica en la
que hay algunos capiteles primitivos identificables. Este templo sufrió
profundas modificaciones que han desvirtuado la obra primitiva, en 1499 se
construyó a cargo de Pedro Solís una capilla adosada al muro norte de la nave,
es una obra gótica influida por la catedral de Oviedo.
La capilla de los Alas,
un edificio funerario independiente del siglo XIV, del periodo de transición del
románico al gótico. Su elemento más característico es la bóveda con una
estructura cubierta.
La iglesia vieja de Sabugo,
comenzada en el siglo XIII, tardó bastante en finalizarse, es una iglesia
románica, con dos portadas, una al sur perteneciente al románico tardío y otra
principal del protogótico definido. En 1740 se sustituyó la cubierta de madera
por la bóveda actual.
En su arquitectura civil destaca:
Casa de Baragañas.
Es el único testimonio de la arquitectura civil
medieval, su fachada es la clásica de un establecimiento mercantil abierto hacia
la calle con grandes arcos apuntados.
El actual edificio del Ayuntamiento del siglo XVII,
que sigue en su construcción la pauta
postherreriana, está situado en un triángulo formado por el Ayuntamiento, la
casa de García Pumarino y el palacio del marquesado de Ferrera.
El palacio de Ferrera,
construido en los siglos XII y XIII, edificio de
gran sobriedad en el que destaca la irregular planta de la torre, que es de
escuadra, también se destaca su fachada principal, con balcones adintelados y el
escudo de armas del marqués.
El palacio de García Pumarino,
edificio del siglo XVII mantiene una armonía de
fachada con el Ayuntamiento, fue construido por el indiano avilesino Rodrigo
García Pumarino. Incorpora al soportal siete arcos hacia la calle y ventana
sobre cada uno de ellos, los laterales acogen un balcón en el piso superior. Hoy
en día alberga la salas cinematográficas "Marta y María".
Otros edificios notables a destacar son:
la iglesia de Santo Tomas de Canterbury en Sabugo,
de estilo neogótico diseñada por Luis Bellido,
el teatro Palacio Valdés,
edificio neobarroco de
Manuel del Busto,
la escuela de Artes y Oficios y el Gran Hotel,
obras ambas de Armando Fernández cueto,
o el Hospital de Caridad
obra de Manuel del Busto y Tomás Acha
También tenemos que destacar
la colonia de emigrantes de Villalegre
obra de Arturo Fernández Cueto, en esta colonia de cubanos/as se desperdigaron
suntuosas residencias, resultado de su triunfo ultramarino, toda esta colonia
aparece oculta en todo el desarrollo urbanístico de los años sesenta.
También merece destacar él edifico de
la Curtidora
hecha bajo el estilo arquitectónico industrial,
es un edificio de estilo neorrománico que combina materiales y adornos, dando
una estética no reñida con una actividad industrial, ya que su fachada era la
mejor publicidad para la fábrica.
|
Enseña heráldica
El blasón de la villa de Avilés
tiene por armas: una nao puesta a la vela en la mar, con una cruz
sobre el mástil y con una sierra en la proa de la nao, quebrando una
gruesa cadena en un campo sangriento.
Su origen según los tratadistas, está en la participación del marino
avilesino Rui-Perez, en la flota de Castilla con una nave en cuya proa
llevaba una sierra con la cual destrozó el puente que unía las torres
del Oro y que obstaculizaba remontar el Guadalquivir, permitiendo su
rotura y la conquista de Sevilla por el rey Fernando VII el Santo en
1.248.
Fiestas
La Sin duda Avilés es la ciudad
asturiana festiva por excelencia. Este hecho no es ajeno a dos
factores: uno el haber contado en la década de los ochenta, con una de
las poblaciones con mas jóvenes de Europa y dos, el carácter alegre y
festivo de los avilesinos y avilesinas que han sido capaces de
potenciar y resucitar a escala nacional, su carnaval o antroxu. Entre
sus fiestas destacaremos.
Enero:
la Cabalgata de los Reyes Magos.
Febrero: Carnaval o Antroxu,
esta fiesta es declarada de Interés Turístico Regional, entre sus
actos destaca el que se celebra el sábado: El Descenso Fluvial de
Galiana, donde el público riega a los y las participantes y las
embarcaciones que compiten bajan deslizándose por la cuesta de Galiana
por un mar de espuma, el martes tiene lugar el Desfile de Carnaval.
Marzo-Abril: se celebra la
Semana Santa,
de martes hasta el viernes, seis cofradías sacan sus pasos
profesionales, teniendo especial relevancia, las procesiones del Santo
Encuentro, la del Santo Entierro y la de la Soledad.
El domingo y el lunes de Pascua es la
fiesta del Bollo, declarada de
Interés Turístico Nacional e Internacional, celebrando su centenario
con una comida en La Calle, que se llena con mesas y manteles por todo
el centro histórico para que coman unas diez mil personas en cada
edición, rozando los Guinnes en el 2.001 con unas once mil. En esta
comida, se degusta el famoso bollo escarchado que es una peculiar
especialidad avilesina.
Mayo-Junio, el martes siguiente al séptimo domingo después de Pascua,
es
la fiesta del
Puchero,
donde una pareja de novios vestidos de forma tradicional asturiana,
rompen un cántaro y se besan tantas veces como trozos hay, es una
ofrenda a la fertilidad que tiene una antigüedad de doscientos años.
Junio. A media noche del 24 es
la Danza Prima de San Juan,
miles de avilesinos/as se reúnen alrededor de una gran hoguera en la
Plaza de San Juan. Entorno al 29 es la
verbena de San
Pedro.
A media noche se baila la Danza Prima de San Pedro, que se inicia en
la plaza de España y termina en la capilla de San Pedro
Julio: en torno al 16
Fiestas del Carmen,
a medianoche se baila la Danza Prima del Carmen, se inicia con el
canto de la Salve Marinera en la calle Galiana y se desciende hasta la
plaza de España. El día 22 Fiesta de Nuestra Señora de la Magdalena en
el barrio del mismo nombre. El 26 a medianoche, se baila la Danza
Prima de Santa Ana en la plaza de la Merced.
Agosto: hay un sinfín de fiestas en diferentes barrios como el de
Llaranes, Miranda, El Carbayedo. En este mes son las
Fiestas de San Agustín
donde toda la ciudad bulle de actividad, para festejar a su patrón .
Septiembre: el día 8 en el barrio de Versalles, celebra sus fiestas la
Virgen de Covadonga, que es a su vez la patrona de Asturias.
Volver Concejos
de Asturias
|
|
 |